El egresado agrónomo del Colegio de Mayagüez dejó una huella imborrable en la historia del deporte puertorriqueño, viviendo para y por el desarrollo del fútbol
El egresado agrónomo del Colegio de Mayagüez dejó una huella imborrable en la historia del deporte puertorriqueño, viviendo para y por el desarrollo del fútbol